¡Está vivo! (It's Alive), 1974
La película inicia la saga con una perturbadora historia sobre un bebé mutante con tendencias homicidas. Después de un parto terrorífico, los padres descubren que su recién nacido es una criatura letal. Mientras el bebé escapa y causa estragos, la sociedad y la policía comienzan una cacería frenética. La tensión se intensifica al explorar los conflictos emocionales y morales de una familia enfrentada a su propio hijo, y la creciente paranoia pública ante lo desconocido.
El Regreso de los Muertos Vivos (The Return of the Living Dead), 1985
Aunque no dirigida por Larry Cohen, esta película se considera espiritualmente vinculada a su estilo por su mezcla de horror y sátira. En esta secuela no oficial de la saga, los empleados de un depósito de suministros médicos accidentalmente liberan un gas que reanima a los muertos. A medida que los zombis hambrientos de cerebros asolan la ciudad, un grupo de punkies y empleados debe enfrentarse a la amenaza. La película es célebre por su humor negro y su influencia en la representación de los zombis en la cultura popular.
¡Está vivo III: La isla de los vivos (It's Alive III: Island of the Alive), 1987
En la tercera entrega de la saga, los bebés mutantes que han sobrevivido son enviados a una isla desierta como parte de un compromiso entre mantenerlos vivos bajo observación y proteger a la sociedad. Sin embargo, cuando un grupo de personas visita la isla años después, descubren que los niños han crecido y se han adaptado a su entorno salvaje, lo que lleva a un enfrentamiento escalofriante entre humanos y mutantes. La película explora temas de segregación, derechos humanos y la compleja naturaleza de la violencia inherente en todos nosotros.