Al comisario Jean-Baptiste Adamsberg (José García) no le gusta la primavera. Desconfía de todos esos signos que anuncian el retorno de los días hermosos, pero su recelo tiene un motivo: su prometida Camille (Linh Dan Pham) se ha ido cuando más la necesitaba y algo amenazante se cierne sobre París como una maldición. Extrañas señales y palabras inquietantes y misteriosas aparecen en lugares públicos. Y, por fin, sucede lo que Adamsberg se temía: el hallazgo de un cadáver con la cara descompuesta por un gesto de terror: son los signos de la peste. Sin embargo, lo verdaderamente terrible es que parece que alguien controla la enfermedad y la propaga a su antojo.
https://back.dvdstorespain.es/es/peliculas/131647-plaga-final-dvd-dvd-2024--8411704536764.html131647Plaga Final [DVD] (2007) Pars vite et reviens tardAl comisario Jean-Baptiste Adamsberg (José García) no le gusta la primavera. Desconfía de todos esos signos que anuncian el retorno de los días hermosos, pero su recelo tiene un motivo: su prometida Camille (Linh Dan Pham) se ha ido cuando más la necesitaba y algo amenazante se cierne sobre París como una maldición. Extrañas señales y palabras inquietantes y misteriosas aparecen en lugares públicos. Y, por fin, sucede lo que Adamsberg se temía: el hallazgo de un cadáver con la cara descompuesta por un gesto de terror: son los signos de la peste. Sin embargo, lo verdaderamente terrible es que parece que alguien controla la enfermedad y la propaga a su antojo. https://dvdstorespain.es/1167801-home_default/plaga-final-dvd-dvd-2024-.jpg14.5455instock14.545514.5455002026-04-02T22:30:05+0200/Inicio/Inicio/DVD/Inicio/Películas/Inicio/Nuevos
Al comisario Jean-Baptiste Adamsberg (José García) no le gusta la primavera. Desconfía de todos esos signos que anuncian el retorno de los días hermosos, pero su recelo tiene un motivo: su prometida Camille (Linh Dan Pham) se ha ido cuando más la necesitaba y algo amenazante se cierne sobre París como una maldición. Extrañas señales y palabras inquietantes y misteriosas aparecen en lugares públicos. Y, por fin, sucede lo que Adamsberg se temía: el hallazgo de un cadáver con la cara descompuesta por un gesto de terror: son los signos de la peste. Sin embargo, lo verdaderamente terrible es que parece que alguien controla la enfermedad y la propaga a su antojo.